CREDO PARA LOS MÚSICOS CATÓLICOS

Quiero compartirles un CREDO muy especial para los músicos católicos, así comienza esta oración:
 
Creo en la palabra de Dios.
Creo que puede ser transmitida a través de la música.
Creo en la unción que proviene del Espíritu Santo y se derrama a través de los cantos.
Creo en la importancia del compromiso con este llamado.
Creo en la música como medio para evangelizar.
Creo que la paz permanente sólo viene de Dios.
Creo que el mejor ejemplo que puedo dar es ser responsable y perseverante.
 
Renuncio a buscar la fama, cambiándola por la Gracia de Dios.
Renuncio a mis intereses propios, buscando lo mejor para todos.
Renuncio a la mediocridad, buscaré siempre mejorar.
Renunció a guardar el don que tengo, sino que lo compartiré con los demás.
 
Renuncio a buscar dinero como único fin, me entregaré a la Providencia.
Renunció a la envidia.
Renunció a la competencia.
Renuncio a todo lo que me impida coherencia en el servicio que presto.
 
Es muy difícil cumplir todo, pero vale la pena intentarlo.Imagen

TESTAMENTO DEL CANTAUTOR CATÓLICO

Todo lo que compuse en vida y porque fue inspiración del fuego del ESPÍRITU SANTO queda sin derechos de autor, ahora le pertenece a quien lo ore y lo cante.
 
Si hubieran regalías por algún trabajo realizado, quiero que sea mi voluntad donarlo en su totalidad a los MISIONEROS Y MISIONERAS, para que continúen su labor de proclamar la palabra y llevarla tan lejos como lo han hecho.
 
Mis instrumentos los cuales se convirtieron en cosas muy especiales y llegué a tenerles un valor especial porque me ayudaron a proclamar y alabar a Dios es mi deseo sean adquiridos por otros músicos, con la única condición que quien los compre, se verifique sean también músicos católicos.
 
Me llevo la inmensa alegría de la oración y me quedo con la plenitud  que me dio estar cerca de Jesús Eucaristía.
 
Las horas de viaje invertidas para llegar a cada concierto fueron un verdadero gozo, nunca fue tiempo perdido, al contrario, fue tiempo ganado porque me permitió orar, leer, dialogar y planear. Agradezco a Dios por cada viaje en cielo, mar y tierra. Me llevo los miles y tal vez millones de kilómetros convertidos en bitácora de vida.
 
La alegría de re-encontrarme con amigos entrañables es lo que me llevo y el disfrute y gozo de las horas de ensayo, fue la práctica que siempre me gusto y que me permitió pulir un poco la técnica.
 
Dejo una oración frente al SANTÍSIMO por todos mis hermanos y hermanas colegas que me ofendieron con sus acciones, con su envidia; realmente no me lo hicieron ni a mí, ni a mi música; ofendieron el plan de Dios e impidieron la Voluntad Divina.Imagen