ALEGRÍA SINCERA

Sin falso triunfalismo, sin deseo de demostrar nada, fue el amor quien hizo posible lo imposible ¡Resucitó!

La Resurrección es la gran luz para todo el mundo: Yo soy la luz (Juan 8, 12), había dicho Jesús; luz para el mundo, para cada época de la historia, para cada sociedad, para cada hombre.

hay alegría y mucha, pero no ese tipo de alegría que da la sensación de alcanzar un objetivo, una meta o de ganar un trofeo. Es la alegría sincera que surge de la esperanza o mejor dicho, la esperanza materializada en la alegría por la resurrección.

Resurrección 1

¡Él es la Resurrección!

¡Jesús vive!  ¡Él resucitó de los muertos y vive hoy!  Pero no sólo experimentó la Resurrección, ¡Él es la Resurrección!

“Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá” (Juan 11:25).

La luz del cirio pascual simboliza a Cristo resucitado. Es la luz que la Iglesia derrama sobre toda la tierra sumida en tinieblas.

A veces de poco nos sirve alegrarnos y desear felices Pascuas de Resurrección porque tristemente, para una gran mayoría, creyentes y no creyentes, este tiempo significa muy poco, aún no han comprendido la acción amorosa de entrega y donación de amor; para muchos, sigue siendo el tiempo de vacacionar y dispersarse de su rutina laboral.

Resurrección 3

Para muchos este tiempo es para vacacionar y romper la rutina

La resurrección de Jesús es un acontecimiento real que tuvo manifestaciones históricamente comprobadas. Se trata, ciertamente, de un hecho único, difícil de reducir a esquemas o conceptos conocidos.

Qué profundidad hay en la resurrección de Jesús y cuánto sentido le da a nuestra fe saber que “regresó” de manera Gloriosa. La Resurrección de Cristo es una fuerte llamada al apostolado: ser luz y llevar luz a otros.

Alejémonos de las palabras elocuentes que solo expresan la victoria frente a un perdedor. Tratemos de comprender la esencia del acto de amor más grande de Jesús al entregar la vida, morir y resucitar, esa es la pascua que recordamos los Cristianos Católicos y por ello sentimos una alegría sincera y verdadera ¡Felices Pascuas de Resurrección!

Resurrección 2

¡Felices Pascuas de Resurrección!

Advertisements

SILENCIO

Un día, solo un día y todo el día, silencio.

Recordar la injusticia, la tristeza y la falta de entendimiento por asesinar a Jesús, quien era una buena persona, un hombre que amó, ama y amará esta humanidad.

Sus seguidores confundidos, han acabado con el maestro, lo sabían, él lo repitió y sin embargo jamás pensaron que se cumpliría. Nadie concibió que moriría como un ladrón, un asesino, un perseguido por la ley.

Su muerte fue anunciada en muchas ocasiones por el mismo Maestro, pero no era algo que debiera suceder de forma tan repentina, su captura, los fallidos intentos de juicios y al final todos se “lavaron las manos” gritaron ¡Barrabás!, los más cercanos huyeron por el miedo de ser reconocidos como sus amigos y le dieron la espalda.

Golpes, burlas, juegos, traición, látigos que arrancan el alma a cualquiera y la impotencia de los suyos por no poder hacer nada, algo, nada.

Un día, solo un día y todo el día, silencio.

vela

Muerte en cruz, agonizó acompañado por unos cuántos, su madre al pie del madero y la angustia de todos aquellos quienes le conocieron, nadie sabía qué hacer, cómo ayudar, ni qué pensar.

Miedo, angustia, aturdimiento, ha muerto, Jesús el profeta, el mesías, el amigo, ha muerto y los suyos le han abandonado, dos veces doloroso. Muere Jesús y muere la esperanza de quienes le seguían.

AL PIE DE LA CRUZ

Resucitará algunos dijeron, pero nadie quiso hablar de eso, ahora está muerto.

Un día, solo un día y todo el día, silencio.

 

EL QUINTO MANDAMIENTO

Ante la soberbia de la humanidad en aras de poder y frente a tantos seres humanos dolientes que viven la injusticia en “carne propia”, escribo la siguiente reflexión. Porque seguimos sin entender la importancia del quinto mandamiento ¡Respetemos el don de la vida!

ESTADOS UNIDOS PULITZER

No matarás… Pero en las guerras es necesario matar.

Paz a los hombres de buena voluntad… Paz, gritan los poderosos, pero hay que imponerla con las armas.

1-no-m

Y así mientras la ley clama: ¡NO MATARÁS! Las leyes modernas nos desorientan siendo difícil llegar a saber cuándo el matar es un crimen.

2-nm

Un hombre armado perseguía a otro que lejos de correr “volaba de miedo”, el perseguidor distinguió a Sócrates que cruzaba el camino y le gritó: -¡Deténgalo, deténgalo!

Y como el filósofo continuaba con su camino, se detuvo aquel furioso para interpelarle:        -¡¿Eres sordo?! ¡¿Por qué no cerraste el paso al asesino?!

-¿Quién es el asesino? Y ¿Qué entiende usted por asesino? Le preguntó Sócrates.

-¡Vaya una pregunta! Dice el armado, pues asesino es un hombre que mata.

-Un carnicero entonces, le dice Sócrates.

-¡Viejo tonto! Un hombre que mata a otro hombre.

-¡Ah! ¡Ya! Un guerrero.

-¡Imbécil! Un hombre que mata en tiempo de paz.

-¡Vamos! Un verdugo debe ser. Dice Sócrates.

-¡No! Un hombre que mata en el propio domicilio.

-¡Comprendido! Dice Sócrates. Un médico.

4-nm

Implantar la paz por medio de la paz y del amor y no como vocifera la raza de víboras e hijos de serpientes según el Evangelio, dictar la paz por medio de la guerra.

Jamás las armas serán la solución, nunca la violencia ha solucionado ningún conflicto. Es tiempo de creer en el poder del amor, la paz sin engaños. Respeto a la vida.

P.D Buscando las imágenes para este BLOG me he enfrentado a uno de los dolores más intensos, he llorado frente a la brutalidad de la guerra, la muerte y destrucción ¿En qué nos hemos convertido? En seres humanos sin sentimientos, nos aniquilamos sin remordimiento, sin respeto a nadie. Padre Misericordioso perdónanos…

TODAVÍA TENGO TU OLOR

Fue en un momento de tertulia, finalizaba el desayuno en Culiacán, Sinaloa. Disfrutábamos en compañía del sacerdote Víctor y una familia maravillosa: Miguel, Alma y Carmen, a quienes les agradezco sinceramente su hospitalidad y amistad, me hicieron sentir en casa.

En la mesa compartí y recordé una anécdota que sucedió hace algunos años mientras caminaba por las calles de San Antonio, Texas, fue algo que cambiaría mi forma de pensar y de ser.

Era una calle muy transitada, observé a un hombre sentado afuera de la catedral, frente a él una andadera para caminar. El aspecto de este hombre no era nada agradable a la vista, barba muy larga, descuidada, ropa sucia y evidentemente días o semanas sin bañarse.

1

El sacerdote Saturnino me estaba mostrando los lugares de interés y mientras me explicaba datos y detalles de la catedral St. Marys Catholic Church fundada en 1857 repentinamente aquel vagabundo cayó estrepitosamente al suelo.

Era una avenida congestionada en el corazón de la ciudad, estoy seguro que muchas personas le vieron y siguieron su camino, apenas observaron al hombre que se encontraba tirado, tal vez pesaba más de 90 kilos.

Le pregunté al sacerdote si podíamos ayudarle, lo que menos quería era causar problemas al tratar de auxiliarle. El sacerdote afirmó con la cabeza e inmediatamente después le preguntó: -You need help? (¿Necesita ayuda?)

El hombre en el piso comenzó a “babear” y a balbucear algunas vocales, mi amigo el padre Saturnino y yo nos inclinamos hacia su rostro para escucharle, luego de algunos intentos, logramos comprender: -Help me (Ayúdenme)

Inmediatamente iniciamos una maniobra realmente complicada, mover a aquel hombre no fue nada fácil, intentamos levantarlo sin éxito, varias veces tuve que apoyar mi cuerpo contra el suyo y así tratar de sentarlo.

Después de unos minutos lo logramos y nos retiramos del lugar, así continuamos con nuestra visita por la ciudad, al cabo de un rato, pude percatarme de un olor muy extraño en mis brazos, camisa y pantalón. El olor de aquel hombre se había impregnado en mí.

Era un olor muy desagradable, no pude ocultarlo; comenzó a incomodarme. Sin embargo, desde lo más profundo de mi corazón algo me alertó y estoy seguro que fue el Espíritu quien me hizo reflexionar:

“Me levantaste aunque olía mal, te atreviste a mirarme, aunque mi aspecto no era agradable, intentaste escucharme y me prestaste un poco de atención, te esforzaste animándome a incorporarme ¡Gracias!”    Sinceramente Jesucristo.

2

Jesucristo está en el necesitado, en el que huele mal, el que nadie quiere ver, es a quien más debemos ayudar. ¿Por qué seguimos sin entender? ¿Por qué reservamos nuestra ayuda a los que “apestan”?

En ese viaje hubo una hermosa revelación, comprendí la enseñanza y se conmovió mi corazón. Señor Jesús, llévame entonces con mis hermanos que no huelen bien, que están en las calles pidiendo ayuda.

Señor, gracias por mostrarte así, porque TODAVÍA TENGO TU OLOR.

SOMOS LO QUE ALGUNA VEZ JUGAMOS

En los juegos descubrimos las cualidades con las que hemos nacido, es jugando cuando se despierta en nosotros el interés por los temas que nos apasionarán en la edad adulta.

Compartir, amar, vivir y disfrutar nuestro tiempo en familia es tan necesario para todos los seres humanos. Somos seres sociales y necesitamos el contacto, la interacción, el sentido de pertenencia es vital para tener una vida saludable en su aspecto mental y físico.

BLOG 1

A veces nos perdemos lo que la vida nos ofrece de manera sencilla y espontánea y me refiero a jugar en familia, el juego como encuentro amoroso. Nuestros hijos piden tiempo para estar con nosotros, les gusta sentir nuestra compañía y saber que estamos con ellos en sus juegos, compartiendo nuestra presencia.

Vivimos muy rápido, queremos aprovechar tanto nuestro tiempo que al final terminamos desperdiciando los momentos valiosos que definirán nuestra esencia y raíces por nuestro paso en este mundo.

“La vida es un juego que hemos tomado en serio”. Siendo sinceros hay mucho de lúdico en nuestras actividades cotidianas, seguimos jugando con autos, por supuesto con reglas y normas de movilidad, pero al final seguimos disfrutando de esos paseos que quiere ese niño interior.

BLOG 2

Jugamos con ese sueño que llamamos profesión y cuando crecemos no es otra cosa que la validación académica de aquello que en algún momento de infancia aspiramos llegar a ser.

¿Alguna vez jugamos a Papá y a Mamá? Para muchos es ya una realidad, eso a lo que jugaban se materializó.

“Jugando aprenderemos a ganarnos la vida”. Profesiones, oficios, intereses, sueños, aficiones y todo aquello que aprendimos jugando se vuelve en muchos casos nuestra forma de ganarnos la vida.

Yo alguna vez soñé que escribía y publicaba, mi madre guardó aquellos bocetos y años después, puedo comentarles que esa fue la profesión que elegí.

Pongamos atención a los juegos en familia porque seguramente se estará despertando en nuestros hijos el interés necesario para que crezcan sus alas.

BLOG 3

Sonrisas, emociones y fantasía se quedarán en nuestro ser, recuerdos que jamás se borrarán y que harán de un momento familiar lo que tal vez llegue a ser la felicidad de la eternidad.

Siempre tendrás la oportunidad de contar con estos momentos que nos alegran tanto el alma, jugar con nuestra familia es el oasis que necesitamos en este mundo tan complejo, nos devuelve la esperanza, la fe y la vida.

Juguemos en familia, dejemos esas posturas rígidas y serias, juguemos sin pretender nada más, simplemente con las ganas de vivir  y compartir ¡Cuánto bien hace jugar y divertirse en familia!

TENEMOS MUCHO QUE DAR

Tal vez la gente nos ve postrados en una cama, esperando un procedimiento clínico o en vísperas de una operación, sin embargo y para ser muy sinceros, estando en estas condiciones tenemos mucho que dar.

Somos abuelos, personas con años de experiencia y con un corazón que ha aprendido a mantenerse firme en las dificultades, cambios y adversidades de la vida. Nada nos detiene, aunque nuestro cuerpo vaya perdiendo rapidez, nada nos asusta y frecuentemente la voz de nuestra conciencia nos recuerda que el final es irremediable.

Sabemos que hay tanto en nuestro ser, no solo consejos, miradas y palabras, tenemos un raudal de emociones, sonrisas para compartir y alegría que se agolpa en cada poro de nuestra piel, porque con la vejez sabemos que la vida tiene un sabor diferente, hemos comprendido que amar es vivir, simplemente eso, vivir es amar.

Ahora que estamos en una cama de hospital, porque no queda otro remedio, la salud se deteriora, pero el corazón jamás se arruga, es cuando más quisiéramos tener esa nueva oportunidad para comenzar de nuevo, para arriesgar o para repetir tantas veces como sea posible aquello que nos hizo vibrar, porque eso se llama ilusión y esa no se pierde aún en la limitación, viviendo sin movilidad, sin poder caminar o esperando una cirugía.

Algunas personas nos ven con cierto aire de desesperanza y debe ser, porque los hospitales y las habitaciones con olor a medicina no deben inspirar a nadie, sin embargo, quisiéramos decirles que este tiempo es de espera, esperamos mucho para recobrar un poco la salud, aunque esta nos va abandonando y se aleja lentamente.

Permanecer en el hospital o simplemente recostados en nuestros cuartos en actitud de espera, es el tiempo en el que aprovechamos para pactar con la vida y prometerle que siempre haremos lo mejor o por lo menos lo intentaremos, si ella, la vida, es generosa y nos da esa salud que tanto buscamos en frascos, recetas y visitas a doctores, entonces sin duda alguna lo volveremos a intentar.

Algunos tenemos parejas, hijos, nietos, amigos, conocidos y duele ausentarnos a veces por días o meses, los motivos son los propios de nuestra edad, fallas de órganos o la “factura” que nos cobrará la vida a todos, ya sea por haber vivido con cierta pasión y excesos, pero al final nos quedará la satisfacción de ser quienes fuimos y el cúmulo de ganas porque todavía ¡Tenemos mucho que dar!

Esta reflexión la escribo en la madrugada, antes de que mi madre y mi suegro sean intervenidos quirúrgicamente, el destino, casualidad o coincidencia se han presentado así y entre los nervios y la incertidumbre, ha surgido este escrito, pensando en ellos y tratando de comprender lo que ahora están viviendo. 

Nuestras familias agradecen sus oraciones para este doble momento hospitalario.

1

 2

 

“ASÍ ARREGLAMOS NUESTRAS DIFERENCIAS”

Atentado en Niza

Una vez más los inocentes son víctimas, quienes nada tienen que ver con el conflicto y que han perdido la vida. La imagen que acompaña este BLOG ha quedado en lo más hondo de mi corazón y es que comprendo el dolor y la tristeza que causa ver un juguete al lado de un pequeño cuerpo sin vida, se trata de la compañera de juegos, de una pequeña que por razones incomprensibles han apagado su existencia, le han arrancado la vida.

Observo el dolor de los padres, hermanos y familiares ante este acto, es una imagen que nos habla de la vulnerabilidad en la que nos encontramos frente a las mentes retorcidas y llenas de odio por la humanidad. Es incomprensible o por lo menos para mí, que pueda haber acciones tan ruines y de una bajeza como la de asesinar sin piedad a inocentes.

Se trata de odio, rencor, extremismo y peor aún de fanatismo, intolerancia y soberbia, que lo único que consigue es generar más resentimiento y dolor en los afectados. Asesinar y hacerse estallar parece que es el único objetivo, ya no hay lugar para la razón o el diálogo, más bien, con estas acciones tan violentas envían un mensaje muy claro los terroristas: “No queremos negociar con nadie, así arreglamos nuestras diferencias”.

Tras los atentados contra la revista satírica de Charlie Hebdo y un supermercado de comida judía en enero de 2015, y la matanza del pasado noviembre en París en la que murieron 130 personas, el terror ha vuelto a golpear Francia, objetivo prioritario del yihadismo. Decenas de personas han fallecido en Niza en un nuevo acto terrorista en el día de la fiesta nacional francesa.

Eran personas que se dirigían a ver el espectáculo de fuegos artificiales, sin mayor pretensión más que la de pasar un momento tal vez familiar y lo que encontraron algunos de ellos fue la escena dantesca de la muerte y la aniquilación del hombre por el hombre, un acto de barbarie.

En mi país México también hay muchos actos inhumanos a causa de la violencia y el narcotráfico, siento una profunda tristeza al darme cuenta que falta mucho para comprender el amor fraterno, que seguimos comportándonos como “fieras salvajes” por ideologías, sin tolerancia y sin principios.

Pertenecemos a esta humanidad y también sentimos esta ofensa, en la escena del crimen no puedo ver nacionalidades, más bien observo seres humanos ensangrentados, niños muertos y muchas preguntas en el aire.

Al final son hermanos que fueron atacados de una forma vil y sin piedad.

NIZA LÁGRIMAS