NADA JUSTIFICA UN CRIMEN

Estamos frente a una “barbarie” donde cualquiera puede acabar con la vida de los demás sí así le place.

Fue en el estado de Jalisco donde los asesinaron y los disolvieron en ácido, solo eran tres estudiantes de cine que estaban haciendo una tarea. No se necesita decir mucho más para entender el horror de lo que verdaderamente pasa en nuestro país.

Es una tragedia para los familiares, para la sociedad y para la ciudadanía consternada por la desaparición de estos estudiantes, así como por la forma inhumana de acabar con sus vidas.

En esta “trama” dantesca aparece un personaje a quien se le atribuye la desaparición y muertes de los estudiantes, se trata de otro joven quien los desapareció usando ácidos y siendo un verdadero experto en el tema, además de ser “rapero” y casi “estrella” de YOUTUBE, sus videos y música se ven y descargan por millones. El crimen organizado lo contrataba para este tipo de “trabajos” debido a la especialidad que ha alcanzado.

Me preguntó: El público que ve los videos de este rapero ¿Serán como él o aspirarán a ser y hacer las cosas abominables que muestra en sus imágenes?

Una sociedad sin valores, donde lo que impera es el poder y el dinero, donde no importa nada ni nadie, estamos frente a millones de chicos y chicas que admiran al “pozolerito” uso el diminutivo porque se supone que el “pozolero” (otro personaje que cocinó o desapareció a cientos de personas) ya está en la cárcel.

Desestructura interna, tergiversación de metas y carencia afectiva es lo que denota este joven “pozolerito” quien intentaba hacer una carrera sólida en la música, ahora tendrá que hacerla tras las rejas, pero creo que él es sólo la punta de un “iceberg” de una gran pirámide del crimen organizado.

Maldad, droga, poder y seres sin escrúpulos están en las calles de cualquier ciudad arrebatando el sueño de los jóvenes y truncando sus vidas.

Habrá que esperar más información y líneas de investigación.

Me uno a la tristeza, dolor y consternación  por este acto como cualquier ciudadano.

LUTO

 

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MÉXICO MERECE MÁS QUE UN PUÑADO DE VÁNDALOS

Estoy de acuerdo y molesto como la gran parte de los mexicanos por el alza de la gasolina, pero jamás estaré de acuerdo con los actos vandálicos y de rapiña que en nombre de la protesta se están llevando a cabo en todo el país.

Cuando una sociedad saquea las tiendas y comete actos de barbarie se aleja del diálogo y de alguna negociación. No se trata de robar, asaltar y delinquir, más bien se trata de unirnos y buscar alguna solución real, alcanzable y lógica.

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La posición más ruin es gritar -No estamos de acuerdo-. Y no ofrecer nada, es decir, quedarnos con nuestra negativa, enojo y no hacer absolutamente nada.

Yo propongo una reducción de presupuestos en diferentes organismos gubernamentales en un solo rubro, ¿Alguien sabe la cantidad de miles de millones de pesos que se gastan por concepto de comidas y viáticos? 

El dinero de esas comidas y viajes en la mayoría de las veces son con recursos del presupuesto público, es decir, quienes pagamos impuestos contribuimos a que esas prácticas continúen.

Transparencia y honestidad en el gasto de comidas y viajes, que cada político con su sueldo pague sus “excesos” creo que podríamos avanzar como sociedad y contribuir a un ahorro considerable, adiós apariencias y gastos superfluos.

Sin afán de criticar las políticas económicas existentes y es que desconozco ampliamente el tema, puedo sugerir que se revisen las cuentas corrientes de nuestros políticos y estoy seguro que una muy buena cantidad se podría obtener y ese recurso a su vez podría subsidiar el impacto en la gasolina.

¿Algún economista? ¿Alguien que desee no solo criticar sino proponer?

El aumento en el precio de las gasolinas ha generado, tal y como era de esperarse, descontento, ello supone un menor nivel de bienestar para las familias: tienen que pagar más por un bien, lo cual se traduce, en un menor consumo de otro bien o servicio y/o en un menor ahorro, todo lo cual puede ser considerado como una situación antieconómica. 

México merece mucho más que un puñado de vándalos que están robando pantallas de plasma, aprovechando el enojo y desacuerdo de la sociedad.

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