BESO EL MADERO

Todo se ha consumado, yace ahí el cuerpo del maestro.

Injusticia, tristeza, rebelión, miedo, asesinato, decepción, muerte y muchas palabras se agolpan en mi mente al mirar a Cristo.

Sigo tratando de entender qué fue lo que sucedió ahí en el monte de la calavera; tres cruces y en una de ellas moría un justo, el más justo de los hombres.

Jesús animó, sanó, acompañó y dio esperanza a quienes quisieron escucharle.

Murió en esa cruz, abandonado y con unos cuántos a su lado, nos recuerda nuestro destino final, la muerte.

Nacemos para morir, en ese camino encontramos la vida y con él la eternidad.

Sangre, tortura, blasfemia, burla, saliva y espinas. Fue la promesa del maestro, quienes lo sigan que tomen su cruz.

En silencio y con amor acepto la promesa de Jesucristo, su camino es de dolor y amor, por eso beso el madero.

CRUCES

 

 

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