DOÑA GUILLE

Nació a la vida eterna, ella siempre tan amable, así como sus palabras las recordaré por siempre. Su vida se fue apagando lentamente, ya no tuve tiempo de darle ese abrazo que tanto disfrutábamos en las ocasiones que coincidimos.

«Su vida se apagó como una vela»

Una gran mujer, trabajadora y amable, de profesión enfermera y siempre dispuesta a ayudar a quien se lo solicitaba. Mamá de Guille Espinosa nuestra querida “Güera”, quien en estos momentos está devastada por el dolor de perder a su madre.

Guille, ahora nos entiendes, sentir ese dolor tan intenso y profundo en el alma nos hermana.

«Ahora nos entiendes, perder a una madre duele tanto»

Ya está doña Guille en esa reunión celestial con mis padres, quienes desde ese hermoso lugar ahora cuidan de nuestros pasos e interceden por nosotros, sus hijos.

La vida de doña Guille se apagó como una vela, pero estoy seguro que iluminó hasta los últimos momentos a quien estuvo cerca de ella. Mi familia eleva una oración para que luzca para ella la luz perpetua y recordamos cada momento y la vida de nuestra amada doña Guille.

«Elevamos nuestras oraciones por un ser humano que nos hizo sentir el amor fraterno»

Gracias por su cariño y amor, gracias por hacernos sentir tan bien con su compañía y a nuestra “Güera”, le enviamos y damos un abrazo solidario sincero, con todo nuestro amor. Reciba un beso hasta el cielo doña Guille.

y luzca para ella la luz perpetua.

Panteón San Pedro

Jamás se me hubiera ocurrido, ni siquiera podría haber imaginado que algún día iba a acompañar a un sacerdote a bendecir el lugar donde será el panteón municipal. Así como lo estás leyendo, acompañé al Presbítero Pedro Martínez de Veracruz a bendecir el terreno y preparar el rito de lo que más adelante será el campo santo del lugar.

«Eran las 11 de la mañana y el clima estaba nublado»

Ahí nos encontrábamos en medio de la nada y con una gran cruz al centro de esa hectárea, una mesa improvisada fue el altar donde se celebró la Santa Misa, como asistentes estuvieron algunos habitantes del lugar, faltando como de costumbre, las autoridades correspondientes quienes fueron invitadas con mucha antelación.

Eran las 11 de la mañana y el clima estaba nublado, más bien con una ligera lluvia que obligó a los asistentes a abrir sus paraguas. Lo recuerdo tan bien y eso le dio un aspecto de tristeza y profundidad al acto.

Llovió en la bendición del panteón, como si las almas que un día descansaran en ese lugar nos recordaran que la morada final es triste, que no olvidemos las lágrimas. El sacerdote preguntó el nombre con el que se referiría a ese espacio y los pobladores con gran seguridad mencionaron Panteón San Pedro, la reflexión del presbítero fue: Serán las almas que llegarán a las puertas del cielo y las recibirá San Pedro, sin embargo, eso no garantizará que entren.

La misa transcurrió con esa lluvia que hace de los acontecimientos se recuerden con melancolía y ahí estaba yo como espectador y como testigo de un lugar que seguramente en muchos años tendrá las tumbas de las personas que ese día nos acompañaron. Se bendijo el campo, el lugar de la morada final, el sacerdote pronunció las palabras y frases en latín para tal motivo, fue algo que quedará en mi mente como un acontecimiento excepcional, jamás podría llegar a pensar que sucedería en mi vida.

Recorrimos el perímetro de lo que será el futuro cementerio, orando y leyendo algunos textos bíblicos a manera de bendición y mientras caminábamos pude percibir un panorama hermoso, un paisaje que verdaderamente daba calma, el horizonte en la lejanía. Lo que me invitó a pensar en que nuestro recorrido termina en esta vida, pero que tal vez nos espera un largo caminar, a lo mejor a eso se refería Jesús cuando mencionó las diferentes moradas de Nuestro Padre.

Al final de la bendición del panteón todos regresamos a continuar con la misión, fue muy especial, lo atesoraré como algo que ya marcó mi vida. Hoy puedo decir que he tenido la oportunidad de presenciar cómo se bendijo un panteón cuando todavía no había ninguna tumba.  

BASTÓ UN SOLO ABRAZO

Me buscó y entre tantas personas fue hasta donde me encontraba y me dio su mejor abrazo.

¿Alguna vez has sentido que todo se detiene a tu alrededor? Son momentos que nos marcan y les dan sentido a nuestras vidas. Así fue el abrazo que sentí, estaba tan lleno de amor, de una enorme paz y de tantas cosas tan difíciles de expresar, simplemente se siente.

Pbro. Pedro Martínez Casa de la Iglesia Veracruz

Mis errores, mi miseria y todo aquello que me aleja de Dios, en un solo momento se fue todo, absolutamente todo, cambió con su presencia y me recordó que esas equivocaciones no me alejarán de su amor, es confirmar su promesa, ya nada nos puede separar de su amor.

“Nada nos separará del amor de Dios”

Me refiero a Jesús Eucaristía, fue un abrazo único y solo bastó uno para sentir mi pequeñez y lo mucho que me ama, fue un abrazo que lo atrapó todo, fue vivir la eternidad en mi finitud.

Yo lo amo y Él me ama a mi, es el más grande amor fluyendo en mi vida, es Jesús Eucaristía y solo recordarlo, hace que vuelva a estremecerme, su presencia va más allá de lo que se puede comprender, es tan grande, tan infinito y al mismo tiempo tan sencillo.

“Jesús Eucaristía, su presencia va más allá de lo que podemos comprender”

Después de ese momento, no sé si me abrazó o yo lo abracé a Él, no sé que pasó exactamente, es confuso; lo que puedo compartir es que fue un momento donde lo real se mezcla con lo espiritual.

Gracias a Dios y a su infinito amor por ese momento, gracias por quedarse entre nosotros, gracias por buscarme.

A TU LADO

Otro año sin ti, sigo sin acostumbrarme, continúo buscándote en cada historia de mi vida y como un eco apareces, una madre nunca deja de amarnos y de orientarnos aún cuando ya no esté con nosotros.

Hoy cumplirías un año de vida y el vacío que has dejado en mi, es tan grande como las enseñanzas que me diste. Tu historia de vida con tantas dificultades me hace valorar cada vez más el gran esfuerzo que realizaste por nosotros tus hijos. Este es un sincero y sencillo homenaje por todo lo que nos diste y ahora que soy padre de familia puedo verlo con tanta claridad.

«Siempre tendrás mi reconocimiento»

Siempre tendrás mi reconocimiento mamá, tu entrega por hacer realidad tus sueños, tu valentía por hacer frente a los problemas, tu ser que irradió siempre amor a quien estuvo a tu lado.

«A tu lado la vida era una fiesta»

Mamá, hoy te entrego mis sinceras oraciones y con lágrimas, te envío una felicitación hasta ese cielo en el que seguramente estás. ¡Felicidades Mamá!

ES AHORA, NO MAÑANA

Un café, el amanecer, nuestro platillo favorito, una mirada, la vida… un día todo serán recuerdos.

Llegará el tiempo en que ya no estaremos y eso nos cuesta mucho trabajo aceptarlo, reconocerlo es algo que duele y que nos inquieta a todos. Saber que la vida se alejará de nosotros, eso sigue siendo un gran misterio y un reto para nuestros pensamientos.

Un día todo lo que hemos vivido, se transformará en recuerdos.

Todo lo que hemos logrado y forjado, nuestra familia, los afectos, nuestros sueños quedarán inconclusos o para ser más precisos: Dejaremos de pertenecer a todo lo que conocemos hasta ahora. Seguramente para encaminarnos a algo distinto, algo que por fe conocemos y que algunos confiamos que sucederá, será algo desconocido.

«Nuestros sueños quedarán inconclusos»

Todos pasaremos por ese camino, antes o después. La enfermedad, un accidente y cualquier circunstancia que aparezca en nuestras vidas tambaleando la “seguridad” con la que vivimos. Nos enfrenta a la realidad de que dejaremos de existir. Los pequeños detalles que tantos nos agradan y que le dan sentido a nuestra existencia, nuestros afectos, el amor y la sencillez de la vida es lo que extrañaremos y darnos cuenta de eso nos hace experimentar melancolía adelantada, reconocer que no seremos eternos nos duele con profunda anticipación.

No seremos eternos

«El amor y la sencillez de la vida es lo que extrañaremos»

Esto nos debería de servir de recuerdo que debemos aprovechar cada momento y cada día de nuestras vidas con la certeza de que jamás se volverá a repetir, que las cosas que dejemos inconclusas quedarán así incompletas para siempre, y lo que dejemos de hacer ahora, simplemente no sucederá después.  A nadie nos gustan las despedidas, pero debemos aceptar que un día llegarán, dejar esto que llamamos vida nos enfrenta a nuestra vulnerabilidad y a una realidad inminente, no seremos eternos.

«Nadie debería irse nunca, sin embargo, es la promesa de la vida»

Sin embargo, es la promesa de la vida y esto debería servirnos de recuerdo para enmendar, disfrutar y de ser posible vivir cada instante de nuestra existencia a plenitud. Día a día buscar el perdón, día a día descubrir la grandeza de Dios en su creación, día a día con amor verdadero.

Aceptar que ya no estaremos, es el primer paso para acercarnos con sinceridad a Dios y expresarle el miedo que tenemos por dejar lo que hasta ahora conocemos como vida, cuando reconocemos que ese paso tendremos que darlo, dejamos de sufrir y ponemos en manos del Creador nuestro destino, todo es posible para quien cree.

Todo es posible para quien cree

No se trata de vivir pensando siempre en que nos sucederá, más bien, se trata de sensibilizarnos y darnos cuenta que nuestras acciones nos permitirán vivir lo que nos corresponde, ni más ni menos, solo lo que nos corresponde.

«La vida es un constante fluir, avanzar y abandonar»

Eso es de valientes, de almas que aceptan la vida como es, sin aferrarse a nada y soltar en el momento en que se debe soltar, la vida es un constante fluir, avanzar y abandonar. Mientras tengamos la oportunidad en este mundo de vivir, que así sea nuestra actitud, vivir con dignidad cada momento. Amar, perdonar, ayudar.

Sin aferrarnos a nada y soltar en el momento en que se deba soltar

«La vida es ahora, no mañana».

SIN AMOR NO SOY NADA

¡Feliz Día del Amor y la Amistad!

Milagro de amor.

La vida misma está envuelta en amor, aún cuando ya no estemos, podemos hablar de un amor eterno que no conoce el tiempo ni la distancia. Será el milagro de amor más grande que dejaremos entre los nuestros.

Se trata de celebrar un día dedicado al amor, nada más qué, el amor es algo que mantiene y sostiene nuestras vidas, sin amor no somos nada, bien lo decía san Pablo a los corintios. Por eso pienso que celebrar un día a algo tan vital e importante, me parece poco.  

«En nombre de ese sentimiento se ha logrado lo imposible»

Enamorarse tiene sus riesgos.

Esencia humana.

Por amor se han realizado las acciones más hermosas de la humanidad, en nombre de ese sentimiento se ha logrado lo imposible, se trata de una esencia que todo ser humano llevamos en nuestro interior.

También hemos sufrido por causa del amor. Celos, dependencia y descontrol, todos conocemos historias de seres humanos que han experimentado el dolor más intenso al enterarse que no fueron amados y respetados, llegando a la locura, incluso a la muerte.

El poder sanador del amor

En contraste, también conocemos relaciones donde el amor con su acción ha logrado reparar relaciones de parejas que se rompieron y que han encontrado una felicidad plena, gracias al poder sanador del amor.

La vida misma es amor.

Festejar un día al amor, me sigue pareciendo muy poco, qué bueno, pero qué poco, para algo tan grande. La vida misma es amor, nuestra existencia está formada de amor y todo a nuestro alrededor nos habla de una creación que fue hecha por amor.

«El amor verdadero no puede morir».

BLANCA NAVIDAD

Habrá quienes no podrán pasar una feliz Navidad, muchas personas ni siquiera celebrarán la tan anhelada blanca Navidad, por diferentes motivos: migración, enfermedad, duelo, tristeza, falta de economía, las causas serán diversas y además justificadas.

Para mucho son fechas esperadas.

Cuando no se puede, pues no se puede y me refiero al festejo de la Navidad. Para otra parte de la población serán días especiales y este es el contraste que deseo compartir, para muchos son fechas esperadas, para otros, serán días de dolor y tal vez de desilusión. No solo por todo lo que significan estos días de fiesta, sino por la falta de esperanza en la que este mundo se ha convertido para muchos seres humanos.

Preguntas sobran: ¿Por qué se tiene qué dejar la tierra que nos ha visto nacer para probar suerte y vivir dignamente? ¿Por qué la desigualdad en este mundo tan vasto y que sería suficiente para vivir con lo necesario? ¿Por qué la codicia del poder nos ha hecho alejarnos de nuestra especie?

Parece que las cuestiones serían interminables, pero lo que es una realidad es que vuelven a presentarse una vez más esas diferencias que nos hacen ver como enemigos y desconocidos. Nos cuesta mucho trabajo entender que somos hermanos y que hemos venido a disfrutar de la creación de Dios, pero no es así, seguimos impidiendo con nuestras actitudes que toda la humanidad sea feliz, impedimos con muros, con falta de economía y con pocas oportunidades para todos; se busca controlar, dirigir y segmentar.

En el Reino de Dios no existen esas diferencias, en ese lugar prometido nadie es más por lo que tiene o por lo que representa. Con tristeza comento, para los niños inmigrantes no habrá ninguna feliz Navidad, para los hermanos de diferentes lugares del mundo no se celebrará nada y no es por cuestiones religiosas, se deberá a las condiciones políticas y sociales las cuales impedirán estar en armonía, por lo menos un par de días.

El Coronavirus también sigue estando presente en nuestras vidas y desafortunadamente, por las más recientes investigaciones seguirá unos años más siendo parte de un problema de salud muy importante y peligroso para toda la humanidad. Así que, no quiero ser negativo, pero causas hay de más para comprender la gravedad en la que vivimos. Esto no debe disminuir nuestro espíritu, ni nuestro motivo para desear hoy más que nunca, que deseemos con toda el alma el bien para todos y que el nacimiento de Jesús renueve nuestras ganas para transformar nuestro entorno.

Más que deseos, acciones.

El nacimiento de Jesús es el mensaje para creer y para fortalecer la esperanza, esperar nuevos tiempos, los cuales serán de acuerdo a lo que hay en nuestro corazón. Quiero desear que en cada hogar podamos reflexionar acerca de la falta que nos hace amarnos más, tolerarnos más y darnos cuenta que nuestra vulnerabilidad es lo único que verdaderamente compartimos todos los seres humanos y si hacemos caso a esto, seguramente nuestro egoísmo, importancia personal y vanidad disminuirían considerablemente; pensaríamos más en todos. Eso sin duda sería una manera de tener una blanca Navidad, más que deseos, acciones para desearnos una feliz Navidad.

Fidelidad

A lo largo de la historia de la humanidad el término fidelidad ha cambiado.

El día de hoy vamos a hablar acerca de la fidelidad, esta que es una de las virtudes más importantes de los seres humanos. ¿Somos fieles? Y no me refiero nada más a estar en pareja, a las relaciones estables y duraderas, sino también ser fieles al amor de Dios.

Ser fieles a las promesas de Dios, ¿Hasta dónde estamos comprometidos?, ¿Hasta donde llevamos esta fidelidad? Vamos a abordar este tema: la fidelidad, ser fiel a la persona que uno eligió para compartir la vida, eso no es sinónimo de respeto, de comprensión y de compromiso. La fidelidad implica una conexión verdadera con la fuente y está estrechamente relacionada con la lealtad; es decir, una persona que es fiel es leal, esta virtud viene acompañada de la lealtad.

En el pasado se relacionaba la fidelidad con el cumplimiento del deber y la fidelidad de una persona hacia un señor o a un rey. La palabra fidelidad proviene del latín «fidelitas» y se refiere al concepto de servir, fíjense bien ponga atención en esto: Servir a un dios y lo pongo con minúsculas, el que sea: dinero, estatus, poder, ser fieles a esos dioses; no solamente a Dios nuestro Señor.

Hoy podemos expresar que la fidelidad es la fuente de lealtad.

TALENTO

¡Fue una gran alegría! Mi madre no lo pudo ocultar.

Estábamos muy pequeños, Rafaelito y Gabrielita (así nos decían) por accidente o casualidad habíamos descubierto que teníamos talento: Bailábamos y al parecer lo hacíamos bien.

Todo sucedió en una reunión cuando un familiar comenzó a explicarnos la forma de bailar al estilo de la película “Fiebre de sábado por la noche”. Los primeros sorprendidos fuimos nosotros, porque no sabíamos que podíamos seguir una coreografía y acoplarnos en pareja, esto incluía cargar a mi hermana y hacer giros al ritmo de la música. Una vez que dominamos algunos pasos de baile, llamaron a toda la familia para hacer la presentación.

Comenzó la canción y la sorpresa de todos será algo que mi hermana y yo guardaremos siempre, los rostros de sorpresa de nuestros familiares quienes nos expresaban ¡Tienen talento para bailar!

No puedo olvidar la alegría que desbordaba mi madre cuando nos vio movernos con gracia al ritmo de la música, para ella fue más que especial, se encendía en su ser ese fuego que jamás se apagaría, era la esperanza o tal vez la justificación que necesitaba para acercarse de manera concreta al mundo de las luces, las cámaras y la televisión.

Mi madre tenía una intuición única, ahora al verla en perspectiva, reconozco y admiro. Una pareja de niños bailarines, era algo que mi madre no iba a desaprovechar ¿qué fue lo que hizo después de vernos bailar?

Lo que a continuación compartiré, me sigue emocionando, vuelvo a sentir ese nerviosismo. En el programa “Siempre en domingo” entre artista y artista había cortes comerciales, en esos momentos ponían música para el público asistente.

Entonces comenzó a sonar Saturday Night Fever (música disco) con la que habíamos aprendido a bailar. Mi madre muy segura nos dijo a mi hermana y a mí:

­­–Bajen a bailar.

Dudamos, teníamos miedo ¿qué nos iban a decir las personas de seguridad? Mi madre insistió: –¡Vayan!

Mi hermana y yo con más miedo que otra cosa bajamos y comenzamos a bailar.

Por unos minutos ella y yo fuimos el centro de atención en el foro (fue en el corte comercial) del programa más exitoso de México. Las personas que nos vieron nos dijeron que lo hacíamos muy bien, felicitaron a mi madre por el talento de los niños bailarines y desde ese momento nuestra vida cambió, especialmente la de mi madre.

Muchos años después, ese momento fue recordado por un argentino que presenció aquella acción y le dijo a mi madre:

–Dos niños bajaron del público y comenzaron a bailar como profesionales ¿quiénes eran? ¿De dónde venían? ¡Los quiero conocer! (Coreógrafo del programa de Siempre en domingo).  

Mi madre siempre soñó con actuar y al ver a sus hijos que tenían facilidad para el baile, estoy seguro que vio muchas posibilidades.

En la próxima entrega les compartiré todas las puertas que mi madre tocó para que nos vieran bailar… 

Rafa y Gaby «Los niños maravilla» en programa de televisión. Se puede ver una cámara de televisión, así eran hace muchos años.
En uno de los programas más exitosos de Televicentro ·Fiebre de sábado por la noche» Canal Dos.
Una «cargada» con giro al ritmo de la música.
El baile se convirtió en algo maravilloso, por eso el nombre «Los niños maravilla»

¿Cuánto anheló mi mamá el espectáculo?

Te contaré la siguiente historia que seguramente responderá a esta pregunta. Mi madre siempre soñó con vivir y ser parte del espectáculo, contaban que desde niña siempre estaba actuando, mientras sus hermanos le hablaban, ella respondía como si hubiera una cámara pendiente de ella, la cual muchas veces fue un espejo.

Sus padres le reprendían frecuentemente porque no podían hablar seriamente con ella, el motivo: Siempre estaba actuando y exageraba sus respuestas. Lloraba o reía a carcajadas, como si se tratara de un guion de cine o televisión.

Lolita, así le decía su familia, anhelaba estar en ese lugar tan especial para ella, artistas a quienes veía en la pantalla de cine a la que frecuentemente asistía acompañada de su hermana Luz María. Imagino que vivir con ese deseo en un lugar tan lejano de la ciudad de México no fue nada fácil, pienso en la cantidad de veces que sus padres, familiares y amigos se burlaron o intentaron desanimarla, pero ese anhelo, nunca perdió fuerza en ella.

Más bien fue su impulso durante muchos años, se trató del anhelo más grande de su vida y créanme, Lolita Salomón nunca desistió. Como su hijo, recuerdo que a muy temprana edad me enseñó a declamar, a cantar y todo aquello relacionado con el arte siempre fue festejado y celebrado por ella; pero nunca, nunca, desistió de ese sueño por ser artista e interpretar diferentes personajes en la televisión.

Digamos que su vida transcurrió como la de cualquier mujer, aunque se casó muy joven y joven también tuvo hijos. Pero su vida familiar jamás la alejó de su sueño, nada la desmotivó, ni la detuvo, siempre pensó que algún día podría realizar su sueño. Nuevamente los comentarios familiares intentaron acabar con su ilusión, pero mi madre que no escuchaba nada que fuera contrario a su anhelo, le impidió seguir adelante.

Por cierto, debo decir que mi madre, no conocía a nadie en el medio artístico, pues venía de un lugar muy lejano a la ciudad, así que ella de manera intuitiva comenzó a buscar la forma de poder acercarse al medio del espectáculo.

Soy testigo de lo que hizo, porque durante mucho tiempo nos formarnos en Televisa Chapultepec para entrar al programa más exitoso (dicho sea de paso era el único los domingos) “Siempre en Domingo”.

Cuántos domingos estuvimos formados para entrar, cuánta infancia dejé en la calle doctor Río de la Loza, cuánto tiempo dedicó mi mamá al formarse y permanecer largas horas para que nos permitieran entrar, ya que antes no había boletos ni nada de esos mecanismos de logística para garantizar el ingreso, había que formarse y esperar a tener suerte para poder entrar y disfrutar el programa.

Mientras más temprano, había más posibilidades, lo sé, nadie me lo contó y mientras pienso en todo esto, recuerdo los sándwiches, tortas o pollos rostizados que mi madre siempre nos procuró. Mi hermana y yo sabemos lo que es comer en la banqueta para no perder el valioso lugar.

Una buena parte de nuestra infancia transcurrió así, viendo artistas del momento, corriendo para que esas figuras nos dieran un autógrafo, esperando que nos dejaran entrar y muchas veces no lo logramos porque el artista o grupo saturaba las entradas y toda nuestra espera de muchas horas se esfumaba, regresábamos con cierta tristeza a casa, por supuesto en metro.

Tantos recuerdos que me hacen valorar el sueño de mi madre. En ese tiempo, ella no sabía si habíamos nacido con algún talento artístico, eso lo descubrió tiempo después y creo que detonó en mi mamá la más grande esperanza, pero eso lo compartiré después…